Las personas quieren obtener beneficios. Los negocios quieren ofrecerlos. ¿Qué los conecta?
Hay algo interesante detrás de muchas compras.
Una persona compra algo que necesita, pero también puede preguntarse:
¿Y si esta compra me diera algo más?
Un beneficio.
Una oportunidad.
Una experiencia.
Al mismo tiempo, un negocio puede querer ofrecer beneficios que hagan que sus clientes tengan más motivos para participar y volver.
Son dos necesidades diferentes.
La persona quiere obtener beneficios.
El negocio quiere ofrecer beneficios.
El problema es que normalmente ambas cosas ocurren por separado.
Cada negocio desarrolla su propia relación con sus clientes y cada persona compra en diferentes lugares.
Zoomlike propone otra posibilidad.
Conectar esas dos necesidades dentro de un mismo ecosistema.
La persona participa porque sus compras pueden convertirse en beneficios y experiencias.
El negocio participa porque puede definir qué beneficios quiere ofrecer y formar parte de una comunidad donde existen consumidores interesados en obtenerlos.
Zoomlike ocupa el punto de conexión.
No se trata simplemente de que un negocio tenga una herramienta.
Se trata de que exista un espacio común donde personas y negocios puedan participar alrededor de los beneficios que generan las compras.
Y aquí aparece una diferencia importante.
La tecnología no es la historia principal.
La tecnología permite registrar compras, gestionar puntos, beneficios, juegos y otras partes de la experiencia.
Pero la razón de existir de Zoomlike es otra:
conectar a quienes quieren obtener beneficios con quienes quieren ofrecerlos.
Una compra puede ser más que una transacción.
Puede convertirse en una puerta de entrada a participación, beneficios y nuevas experiencias.
Ese es el papel de Zoomlike.
Personas por un lado.
Negocios por otro.
Una necesidad en cada lado.
Y Zoomlike conectándolas.